domingo, 23 de marzo de 2008

APERTURA Y REPARACION DE CAJAS FUERTES



Una banda de delincuentes armados con hachas, radiales y provistos de última tecnología, perpetraron durante la madrugada de ayer dos robos en empresas de la Safor, tras maniatar a los vigilantes y reventar las cajas fuertes. El botín no ha sido dado a conocer.

M. Pérez, GandiaLa Guardia Civil busca a una banda de butroneros, posiblemente kosovares, que durante la madrugada de ayer viernes perpetraron dos asaltos en sendas empresas de la Safor.Los asaltantes irrumpieron en una empresa de Llocnou y tras maniatar al vigilante intentaron acceder a las cajas fuertes pero bien porque no las encontraron o porque algo salió mal, decidieron abandonar la empresa sin llevarse ningún botín.El grupo, debidamente organizado y jerarquizado, se dirigió hacia una empresa ubicada en Almoines donde, tras neutralizar al vigilante lo ataron y comenzaron a buscar por la empresa las cajas fuertes de los despachos.Armados hasta los dientes y con varias máquinas radiales y discos de diamante así como varias hachas, comenzaron a destrozar los tabiques y el hormigón que las rodean mientras otros cortaban el cajetín de la combinación.Una de ellas se resistió o por que el tiempo apremiaba, y decidieron reventarla por el lateral para poder meter la mano y apoderarse de los objetos de valor así como el dinero que pudiera existir. De momento, no ha trascendido la cantidad del botín que se ha llevado esta banda de atracadores.El vigilante no resultó herido y al llegar los dueños por la mañana lo vieron atado y comprobaron lo ocurrido llamando a la Policía Judicial de la Guardia Civil que se ha hecho cargo de las investigaciones.Con transmisores y varios cochesLos asaltantes se desplazaron en varios vehículos por la comarca, uno de avanzadilla, otro de vigilancia y un tercero de operaciones. De esta forma, los kosovares controlan todo el perímetro de la empresa así como si se acerca cualquier vehículo o persona en las inmediaciones. Al llevar transmisores se interconectan y les da tiempo de abandonar el edifico antes de ser sorprendidos.Al cierre de esta edición no había trascendido ni la localización de los vehículos utilizados en el robo así como tampoco ninguna detención. Los vigilantes de ambas empresas no sufrieron daños y pudieron aportar detalles sobre lo ocurrido que están en manos de los investigadores para intentar dar con el paradero de esta peligrosa banda de delincuentes organizada.

¨BUTRONEROS¨ALBANO-KOSOVARES

Cae una banda de "butroneros" albano-Kosovares que robaban en empresas.
Madrid.- La Guardia Civil ha desmantelado una banda de "butroneros" albano-kosovares, con residencia en Madrid, acusados de once robos con fuerza en cajas fuertes de empresas y domicilios de Madrid, Toledo y alguna provincia andaluza.



















La Guardia Civil ha desmantelado una banda de "butroneros" albano-kosovares, con residencia en Madrid, acusados de once robos con fuerza en cajas fuertes de empresas y domicilios de Madrid, Toledo y alguna provincia andaluza.
Según ha informado hoy el instituto armado, la investigación comenzó el pasado mes de octubre, fruto del cruce de datos existentes entre la Unidades de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil y los Equipos territoriales de Policía Judicial.
Este cruce de datos permitió comprobar la existencia de algunos hechos delictivos, concretamente en las poblaciones de Las Rozas y Boadilla del Monte, con un "modus operandi" idéntico.
El grupo, ahora desmantelado, accedía al interior de los inmuebles cuando estaban desocupados, y estudiaba previamente las medidas de seguridad existentes, y horarios de los propietarios y empleados.
Para desplazarse al lugar, utilizaban dos vehículos, generalmente en régimen de alquiler, donde ocultaban las herramientas con las que posteriormente practicaban los butrones.
Uno de los automóviles realizaba un recorrido de seguridad, y el segundo entraba en la zona con las herramientas y el resto del grupo para ejecutar el robo, permaneciendo en todo momento el vehículo "lanzadera" vigilando las inmediaciones para alertar de cualquier movimiento e iniciar la huida.
Durante los robos, los miembros de la banda se comunicaban mediante teléfonos móviles y radio transmisores, y vestían generalmente ropas oscuras, pasamontañas para ocultar sus rostros de posibles cámaras de seguridad.
Asimismo, los agentes han logrado recuperar un inhibidor de frecuencia, utilizado para evitar que las alarmas saltasen mientras actuaban y que en el momento de la detención se encontraba en poder del presunto cabecilla de la organización.
En los registros domiciliarios realizados, se ha localizado abundante documentación relativa a numerosos envíos de dinero a países de la Europa del Este.
Los integrantes del grupo son:T.G., de 39 años, presunto cabecilla del grupo.G.G., de 26 años.M.J., de 36 años.M.R., de 74 años.
En estos momentos se está investigando a través de INTERPOL las identidades de los ahora detenidos, ya que se sospecha que pudieran ser falsas.
Además fueron imputadas dos personas más en el marco de esta operación, la compañera sentimental del cabecilla y otro compatriota suyo.
Entre los efectos recuperados, se encuentra un mono de motorista, cuyo robo fue perpetrado en un concesionario de Villanueva de la Cañada en fechas recientes.
Los robos esclarecidos hasta el momento han sido perpetrados en Madrid capital, Las Rozas, Villanueva de la Cañada, Tarifa, Algeciras y La Puebla de Montalbán.
Los detenidos, todos con antecedentes por delitos contra el patrimonio, han sido puestos a disposición de la Autoridad Judicial Competente, quién decretó

CAJA FUERTE REVENTADA MEDIANTE SIERRA RADIAL



En 2006 se registraron 304 robos enlos polígonos industriales de Navarra
las fuerzas de seguridad detuvieron a treinta y nueve personas por estos delitos
Las áreas empresariales de Mutilva Baja, Noáin, Esquíroz, Agustinos, Villava y Orkoien.

Caja fuerte reventada mediante sierra radial.Foto: d.n.
pamplona. Durante 2006 se registraron en Navarra 304 robos contra polígonos industriales, según informaron las distintas fuerzas de seguridad. En concreto, la Guardia Civil detectó 242 robos y detuvo a 21 personas gracias al plan de prevención y vigilancia que lleva a cabo en la comunidad. Asimismo, la Oficina de Atención al Ciudadano de la Policía Foral recogió 72 denuncias por esta misma causa, procediendo al arresto de 18 ciudadanos.
El delincuente común, que roba cualquier objeto de valor, ha quedado relegado por los "profesionales" del delito, calificados como muy "peligrosos" por la Policía Foral, los cuales asaltan empresas ubicadas en polígonos industriales y preparan con sumo cuidado la operación ayudados por toda clase de tecnologías.
Según fuentes de la Policía Foral, estas redes trabajan de forma jerarquizada y buena parte de las que operan en Navarra no están asentadas aquí. Antes de cometer el robo, realizan visitas previas para recopilar información y detectar las alarmas existentes, detectores, horarios y personal de oficina. Cuando deciden actuar, lo hacen siempre utilizando guantes, para no dejar huellas ni posibles evidencias, y haciendo acopio de material sofisticado, desde radiales para las cajas fuertes, hasta escáneres pasando por un sinfín de herramientas. Mientras, otros compañeros se quedan en el exterior realizando labores de contravigilancia.
Como indican desde la Policía Foral, suelen entrar por el techo, más que por las puertas, o bien llevan a cabo butrones en las paredes. Además, anulan las alarmas por las buenas (cortando el cableado) o por las malas (mediante un mazo).
Generalmente, estas organizaciones buscan dinero en metálico. Por ello, se dirigen directamente a las oficinas. En cuanto a las herramientas, es costumbre que las dejen en el lugar para que si les capturan en la huida no les incriminen. En este sentido, la Policía Foral comentó que en una ocasión el ladrón había abandonado sus utensilios pero se le olvidó deshacerse de la factura de un gran almacén en la que se registraba los aparatos que había utilizado para cometer su fechoría.
Asimismo, la Policía Foral tiene constancia de la existencia de bandas, muchas de ellas procedentes de países del Este, que cuentan con colaboradores que les proporcionan información, vienen a "dar el palo" y después se cobijan en grandes ciudades donde pasan desapercibidos.
La Policía Foral destacó la importancia de denunciar para luchar contra estos delitos, que afectan en mayor medida en los polígonos de Mutilva Baja, Noáin-Esquíroz, Agustinos, Villava y Orkoien. Las informaciones que aportan ayudan a elaborar un mapa delincuencial de días, horas y lugares que frecuentan las bandas. Asimismo, cualquier dato, como posibles sospechosos, matrículas, descripciones físicas o llamadas telefónicas, puede proporcionar una pista que ayude a solucionar estos sucesos.
Cabe indicar que tanto la Guardia Civil, como la Policía Foral y las policías locales trabajan coordinadamente en la prevención y vigilancia de polígonos industriales.

ROBAN LA CAJA FUERTE DE UNA OFICINA BANCARIA

REGIÓN MURCIA
Roban de madrugada la caja fuerte de una oficina bancaria en La Puebla y se llevan 30.000 euros

Una oficina de la caja de ahorros Cajamurcia fue robada en la madrugada de ayer en la diputación cartagenera de La Puebla por un grupo de ladrones que hasta el momento no han sido identificados.Según fuentes cercanas a la investigación, el asalto se produjo sobre las cinco de la mañana y por el ya conocido método del camión pluma. Al parecer, los ladrones reventaron la luna exterior de la oficina con el vehículo para después utilizarlo para extraer la caja fuerte del interior del local.A pesar de que la oficina está en la plaza de España de la diputación, ningún vecino dio el aviso a tiempo para poder evitar el robo. Según fuentes de la entidad la caja fuerte que desvalijaron los delincuentes contenía unos 30.000 euros. 'Modus operandi'Por otra parte, según fuentes cercanas a la investigación, el camión pluma utilizado en el robo de la sucursal fue robado horas antes en un concesionario de la pedanía murciana de Baños y Mendigo.Los agentes encargados de investigar el suceso encontraron el vehículo pesado abandonado en un solar cercano al lugar del robo.Los asaltos a las sucursales bancarias por el método del camión pluma se ha convertido en un modus operandi habitual entre los delincuentes. Sin embargo, mientras hace unos meses arrancaban el cajero automático de la fachada ahora se ha cambiado el sistema y revientan las lunas exteriores para entrar y arrancar las cajas fuertes que, seguramente, pueden contener más dinero.

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RUTE LOS LADRONES ACTUARON EN LA NOCHE DEL SABADO AL DOMINGO
Robados 25.800 euros de la cooperativa agrícola
Consiguieron desactivar todos los sistemas de seguridad Con una sierra radial cortaron una caja fuerte que pesa 2.000 kilos

La caja fuerte se encontraba en las oficinas de la cooperativa.
Un nuevo robo ha afectado a las empresas ruteñas. Esta vez los ladrones se han llevado 25.800 euros que se encontraban guardados en la caja fuerte de la Cooperativa Agrícola de Rute, situada en pleno casco urbano, en la avenida Blas Infante. El robo se produjo en la noche del sábado al domingo, según el presidente de la cooperativa, José María Roldán, quien cree que se trata de una banda organizada de criminales de los países del este. Desde finales de abril, robos de estas características se han producido en otras cuatro empresas de la localidad, aunque ahora ha sido el de mayor cuantía.
Según las primeras pesquisas de la Guardia Civil, los ladrones intentaron entrar por las puertas de las oficinas, cosa que no consiguieron, por lo que treparon a la segunda planta, donde por una ventana de difícil acceso consiguieron llegar al interior. Una vez dentro, localizaron la caja fuerte. Con una sierra radial cortaron los 30 centímetros de blindaje y se llevaron los 25.800 euros que había dentro. "La policía ha conseguido numerosas huellas digitales", ha adelantado el presidente de la cooperativa, que ha asegurado que "se trata de verdaderos profesionales por la manera de actuar".
Ni las cámaras de vigilancia, ni el detector volumétrico que enciende las luces de las instalaciones han servido para impedir el robo. Los ladrones desactivaron el teléfono y el detector y giraron los objetivos de las cámaras para que sólo grabaran el techo. La caja fuerte reventada pesa 2.000 kilos y hace 14 años ya intentaron abrirla, aunque sin éxito. La cooperativa cuenta con más de 1.000 socios.

viernes, 21 de marzo de 2008

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Tres agentes del Grupo de Delincuencia Urbana de la Comisaría de Mérida han participado en una operación conjunta, y de ámbito nacional, de la Policía Nacional y la Guardia Civil, que se ha saldado con la detención de 38 rumanos acusados de pertenecer presuntamente a una banda especializada en el robo de centros comerciales de la marca 'Maxi-Día', según confirmaron ayer responsables policiales.Además de numerosos robos realizados en Castilla-La Mancha y Andalucía, a los detenidos se les imputa el robo de los establecimientos 'Maxi-Día' de Mérida, Don Benito, Almendralejo, Trujillo, y Miajadas.La Policía Nacional detectó su presencia en Extremadura a finales del mes de mayo de este año, cuando se produjeron dos robos sucesivos y similares en los 'Maxi-Día' de Mérida y Don Benito los días 22 y 23 de mayo. El de Almendralejo ha sido uno de los últimos en ser visitado por la banda antes de la detención de sus componentes.A por las cajas fuertesEn Mérida utilizaron el mismo sistema que en el resto: hicieron un butrón en el tejado, y forzaron la caja fuerte, de la que se llevaron algo más de 10.000 euros. En otros establecimientos llegaron a sustraer cantidades mayores, de hasta 20.000 euros, guardados en las cajas fuertes a la espera de su traslado al banco, explican fuentes policiales.Los investigadores se percataron de que podría tratarse de una banda especializada cuando intercambiaron información con agentes de Castilla-La Mancha, donde también estaban sufriendo robos similares.Fue entonces cuando Policía Nacional y Guardia Civil de Mérida y Castilla-La Mancha organizaron la operación denominada 'Hole', agujero en castellano, en referencia a los butrones (aberturas en las paredes o techos) que practicaba la banda en los centros comerciales en los que robaban.Los ladrones aprovechaban el hecho de que la mayoría de los centros comerciales 'Maxi-Día' presentan similitudes arquitectónicas y de distribución, por lo que se especializaron en la localización de las medidas de seguridad y de las cajas fuertes, cuyo contenido en metálico era su principal objetivo.Antes del robo, parte de la banda se dedicaba a visitar los establecimientos para localizar las medidas de seguridad y la posible ubicación de la caja fuerte. Días después, otro grupo se encargaba de subir al tejado y practicar el butrón para introducirse en el interior del local, a veces desplazándose por el falso techo hasta llegar al recinto en el que se encontraba la caja fuerte.El dinero a RumaníaPor último, otros miembros de la banda viajaban a Rumanía llevándose el botín conseguido, por lo que los agentes no han podido encontrar el dinero robado.Investigadores de Mérida y Castilla-La Mancha han estado siguiendo a la banda en su recorrido por el país, ya que cada vez operaban más lejos. Recientemente han actuado en centros comerciales de Huelva y Almería.Una vez localizados sus centros de operaciones, agentes de los dos Cuerpos registraron a finales de la semana pasada 11 domicilios en las localidades de Manzanares, Valdepeñas y Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real), y Yébenes (Toledo).Allí detuvieron a los 38 rumanos y encontraron numerosos objetos robados en otros establecimientos, como cámaras, teléfonos móviles, y tecnología de imagen y sonido, así como el material empleado en los robos: cuerdas de escalada, guantes, pasamontañas, equipos de escucha, etcétera.

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El establecimiento no se hace responsable de las sustracciones en todos los casos
Durante las vacaciones hay que extremar las precauciones y permanecer alerta ante cualquier persona o situación que resulte sospechosa. Pero los posibles riesgos no sólo se encuentran en la calle, también los hoteles en los que nos alojamos pueden ser escenario de robos o atracos, y los usuarios no siempre serán indemnizados. Según la OCU, por lo general tan sólo algunos hoteles de cinco estrellas responden ante casos de robo en la caja fuerte de la habitación, siempre y cuando el cliente haya cumplimentado con anterioridad una declaración de valor firmada por ambas partes.
La mayoría de los hoteles están dotados con avanzadas medidas de seguridad, incluso cuentan en plantilla con un equipo de profesionales encargados de velar por la integridad de los clientes. La ley establece la necesidad de instalar en hoteles de categoría alta -cuatro y cinco estrellas- cajas fuertes individuales en cada habitación. Esto permite que el turista pueda depositar en ellas los objetos de valor. Pero, como reza el refrán, quien hizo la ley, hizo la trampa.
El hecho de utilizar estos depósitos implica un gasto añadido para el cliente que, sin embargo, no siempre obtiene el resultado esperado. Las denominadas cajas fuertes, se muestran en ocasiones más débiles de lo previsto y ponen pocas trabas al amigo de lo ajeno. En los últimos años, han salido al mercado sofisticados métodos electrónicos de cierre que dificultan la labor de los ladrones, aunque el establecimiento no puede garantizar una seguridad total y, por si fuera poco, tampoco suele hacerse responsable de la sustracción del contenido de las mismas.

"Por lo general, tan sólo algunos hoteles de cinco estrellas responden ante casos de robo en la caja fuerte de la habitación, siempre y cuando el cliente haya cumplimentado con anterioridad una declaración de valor firmada por ambas partes", señala Ileana Izverniceanu, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). En estas cajas o en otro lugar de la habitación debe aparecer en español, francés, inglés y alemán que el establecimiento no responde del dinero, alhajas u objetos de valor que no sean depositados en el interior de las cajas tras realizar dicha declaración. Esto significa que si se viaja con objetos de valor o importantes cantidades de dinero, es conveniente poner en conocimiento de los responsables del hotel esta circunstancia. De lo contrario, en caso de robo podría alegarse desconocimiento y evadir así cualquier responsabilidad. "Si se trata de un establecimiento de categoría inferior, se suele aconsejar al huésped que deje sus pertenencias en la caja fuerte general, junto con las alhajas y objetos de otros clientes", recuerda Izverniceanu. De esta manera, queda constancia del depósito y hay más posibilidades, que no todas, de recibir una indemnización.
"Hay excepciones -explican desde OCU-, por ejemplo, cuando se producen robos a mano armada o con violencia, en los que se amenaza al personal". Ante hechos como estos, calificados "de fuerza mayor", el hostelero tampoco se hace responsable y, en general, no reembolsará al usuario el valor de los objetos sustraídos.
Además, existe la posibilidad de que se produzcan robos en el interior de la habitación, sin necesidad de que se trate de joyas o dinero guardados en la caja fuerte. En estos casos reclamar no sirve de mucho, puesto que resulta complicado demostrar qué había en la habitación. "Lo mejor es presentar una denuncia ante la Policía", aconseja un responsable de la Dirección General de Policía. "Cuando el cliente se va de la habitación, debe tomar una serie de medidas, de lo contrario se arriesga a situaciones como la descrita".

APERTURA Y REPARACION CAJAS FUERTES





Detenidas 41 personas que cometieron robos de cajeros y cajas fuertes en 11 provinciasSe trata de una banda internacional que neutralizaba los sistemas de alarma y arrancaba los cajeros automáticos
VALENCIA, 14 (EUROPA PRESS)La Guardia Civil, en la denominada operación "Quintana" desarrollada en Valencia, ha desmantelado una banda organizada de delincuentes, en su mayoría de nacionalidad rumana, especializada en robos de cajeros automáticos y cajas de seguridad de entidades bancarias, establecimientos comerciales y vehículos, cometidos en 11 provincias españolas.Los integrantes de la banda neutralizaban los sistemas de alarma y arrancaban los cajeros automáticos enteros o las cajas fuertes de sus anclajes para apropiarse del dinero en las afueras de las poblaciones. Se estima que han podido cometer cerca de 130 robos por este sistema en al menos 11 provincias de todo el territorio nacional.En el transcurso de la operación, la Guardia Civil ha detenido a un total de 41 integrantes de la banda (37 personas de nacionalidad rumana, 3 moldavas y 1 italiana) y ha practicado 9 registros domiciliarios en Valencia y poblaciones próximas, en los que se ha intervenido numeroso material utilizado para la comisión de los robos, documentaciones falsas, lectores de tarjetas de crédito, lanzas térmicas, pasamontañas, transmisores y vehículos robados.La operación se inició en junio del pasado año, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de varios robos perpetrados en entidades bancarias ubicadas en pequeñas poblaciones de varias provincias españolas, donde los autores utilizaban un modus operandi similar.Las provincias en las que se han cometido robos de este tipo son Valencia, Alicante, Castellón, Teruel, Soria, Zaragoza, Cuenca, Navarra, Lleida, Barcelona y Tarragona, según informan fuentes de la dirección general de la Guardia Civil.Tras identificar a algunos de los componentes del grupo, se estableció un dispositivo de vigilancia que permitió determinar que la totalidad de ellos residían en viviendas de Valencia y localidades limítrofes, desde donde se desplazaban a los lugares de la comisión de los hechos.MODUS OPERANDI La red estaba compuesta por grupos de seis u ocho personas con estructura jerarquizada. Utilizaban vehículos sustraídos para cometer los robos, sofisticados sistemas de transmisiones, así como ropa oscura de camuflaje, máscaras y guantes.Una vez que se encontraban en las proximidades del lugar elegido, los integrantes del grupo se desplegaban escalonadamente en los accesos a la población estableciendo un dispositivo de alerta ante una posible presencia policial, utilizando emisoras portátiles para comunicarse entre ellos.Seguidamente, las personas encargadas del golpe neutralizaban los sistemas de alarma mediante corte de líneas telefónicas, eléctricas y otros mecanismos para anular las sirenas exteriores.Posteriormente, arrancaban el cajero automático o la caja fuerte de sus anclajes, para trasladarlo hasta las afueras de las poblaciones, donde procedían a su apertura, llegando en ocasiones a arrastrar los cajeros sustraídos durante varios kilómetros mediante el empleo de vehículos.El cabecilla de la red seleccionaba el objetivo y las personas más apropiadas, según su preparación técnica y complejidad del lugar, para la comisión de cada robo. Algunos de ellos contaban con un alto grado de preparación y disciplina en la ejecución de este tipo de actos, ya que habían pertenecido a unidades militares especiales en su país.